1/7/16

La Pancreatitis [1-7-16]


La Pancreatitis

¿Qué es?

Inflamación e irritación del páncreas, que es una glándula alargada y en forma de cono que se encuentra detrás del estómago. Sirve para fabricar y segregar enzimas digestivas, así como las hormonas insulina y glucagón.

¿Causas?

Todos los tipos de pancreatitis conllevan irritación e inflamación del páncreas, de forma pasajera o con daño permanente. Los tipos básicos de pancreatitis son dos:

1. Aguda. Inflamación aguda del páncreas que se resuelve con el tratamiento correcto, sin dejar secuelas. En el 80 % de los casos se debe a enfermedades de las vías biliares o al alcoholismo. El 20% restante se debe a fármacos, infecciones, algunas exploraciones (sobre el propio páncreas) o intervenciones quirúrgicas en el abdomen (estómago, vía biliar). Tiende a repetirse, con daños cada vez más permanentes, convirtiéndose en una pancreatitis crónica.

2. Crónica. Inflamación del páncreas, con daño persistente aún después de haber eliminado la causa y haber controlado los síntomas clínicos. La causa más frecuente es el alcoholismo. De cualquier forma, un episodio de pancreatitis consiste en que los enzimas del páncreas se activan masivamente, causando muerte del propio tejido pancreático y a menudo, una hemorragia alrededor del tejido muerto.

La pancreatitis es grave, y sin tratamiento puede llegar a causar la muerte de la persona afectada, en tan sólo unos días.

Síntomas

Los síntomas típicos de pancreatitis son los de un abdomen agudo, es decir, los de un cuadro de máximo dolor abdominal similar al de una perforación o una peritonitis, de comienzo brusco y que dura desde unas horas hasta varios días.

Se acompaña de náuseas, vómitos, febrícula e importante malestar general.

Tratamientos y recomendaciones

Pancreatitis aguda. Es una urgencia médica y el tratamiento consiste en:

  • Ayuno absoluto y aspiración del contenido del estómago con una sonda.
  • Tratamiento del dolor con analgésicos potentes I.V. o I.M.
  • Reposición intravenosa de líquidos y sales (sueros).
  • Tratamiento precoz de todas las posibles complicaciones.
  • Si no hay mejoría en las primeras horas o días, suele ser necesario el traslado a una Unidad de Cuidados Intensivos.

Pancreatitis crónica

Los episodios de exacerbación de una pancreatitis crónica se tratan igual que la pancreatitis aguda. Posteriormente, es imprescindible abandonar para siempre el alcohol. Puede ser necesario el tratamiento del dolor crónico con analgésicos, antiácidos o enzimas pancreáticos.

Pancreatitis complicada

Las complicaciones como el seudoquiste o la infección secundaria suelen requerir cirugía.
 

28/6/16

Hábitos que pueden causar gastritis


Hábitos que pueden causar gastritis

Existen ciertas acciones del diario vivir que pueden encaminar a que la gastritis aparezca

elheraldo.hn

La gastritis es una enfermedad en donde se ven afectadas las paredes del estómago, mismas que protegen al cuerpo de la acidez que causan los jugos gástricos; y al dañarse estas paredes, se produce inflamación y dolor en los tejidos estomacales.

Es por eso que se debe procurar no tocar las puertas de esta enfermedad que a la larga se vuelve muy molesta para el que la padece.

Existen ciertas acciones del diario vivir que pueden encaminar a que la gastritis aparezca y a continuación se las mencionamos.

1. Reparar una dolencia con medicamentos

Muchas veces se da la situación que por querer aliviar un dolor causado por el estrés diario o una caída, se usan medicamentos de uso común y estos pueden quitar o calmar un dolor pero generar el comienzo de gastritis, debido a que su exceso de ingerimiento puede causar irritación en el estómago.

2. Comida picante

El picante en todas sus presentaciones es letal como propiciador de gastritis, está demás decir que los alimentos picantes son expertos en traer sensibilidad al estómago internamente.

3. Sustancias tóxicas


Las bebidas embriagantes y el cigarrillo pueden desencadenar no solamente gastritis, sino también un sin fin de enfermedades en varios órganos del cuerpo.

4. Ingerir chucherías

Las golosinas y productos como los churros o galletas también contribuyen a que la gastritis aparezca, esto por los colorantes artificiales y procesos de fabricación a los que son sometidos.

5. Bebidas peligrosas

Básicamente, la clave de la prevención de la gastritis está centrada en cuidar lo que se come. De igual manera las bebidas pueden ser las causantes de la enfermedad, ejemplo de ello es el exceso de cafeína, bebidas gaseosa o bebidas energéticas.
 

4/6/16

Más de una cuarta parte de las consultas pediátricas se deben al estreñimiento [4-6-16]


Más de una cuarta parte de las consultas pediátricas se deben al estreñimiento

Esta dolencia supone casi un 30% de las consultas que los progenitores realizan en el hospital.

El estreñimiento supone entre un 25 y un 30% de las consultas pediátricas y su manejo debe realizarse desde una óptica multidisciplinar con medidas que incluyan, no solo un tratamiento farmacológico sino también modificaciones dietéticas y de conducta, según se desprende de la Guía de estreñimiento en el niño, presentada el pasado viernes durante el XXII Congreso de la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP).

"El abordaje del estreñimiento en menores debe contemplarse por los diversos especialistas que tienen contacto con el niño en sus diferentes etapas. Por eso es importante contar con una guía práctica que englobe todos los aspectos de identificación de los síntomas y del tratamiento", asegura la doctora Beatriz Espín, vocal de la SEGHNP y coordinadora de este trabajo.

El manual, que ha sido elaborado con la colaboración de Casen Recordati por especialistas de diferentes disciplinas pediátricas -Gastroenterología, Pediatría de Atención Primaria, Urgencias pediátricas y Cirugía pediátrica-, da las pautas a seguir en la práctica clínica para el tratamiento de esta patología.

El estreñimiento, indica esta experta, "no se debe a una única causa y por tanto debe abordarse aplicando varias medidas". "Es muy importante combinar los medicamentos con un cambio en la dieta, que sea diversa y con las cantidades adecuadas, y la adopción de nuevos hábitos y comportamientos", añade la doctora Espín, que pertenece a la Sección de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica UGC Pediatría del Hospital Infantil Virgen del Rocío (Sevilla).

Además, recomienda un seguimiento cercano, ya que "requiere dedicación, tiempo de consulta, paciencia y alto grado de conexión con la familia y el niño. La base del éxito terapéutico es la adherencia al tratamiento", apunta.

En cada una de las tres etapas pediátricas -lactante, niño de 1 a 3 años, y niño mayor de cuatro años- hay factores de riesgo que pueden provocar una disminución o cambio en las características de las deposiciones. "Existen condicionantes en el tipo de alimentación que efectúa el niño que se relacionan con una mayor consistencia y dureza de las heces. Un ejemplo de ello es la lactancia artificial en el lactante o el mantenimiento de dietas con exceso de lácteos y una pobre ingesta de alimentos ricos en fibra", explica la doctora Espín.

De cara a facilitar el tratamiento del estreñimiento infantil, esta guía incluye una serie de tablas, escalas, gráficos y algoritmos que facilitan su diagnóstico y tratamiento. Además, aglutina una detallada lista sobre los tratamientos farmacológicos, "con las dosis y pautas de administración más adecuadas, así como los fármacos comercializados para población pediátrica", recalca.


La retirada del pañal


"Cuando comienzan con el control de esfínteres muchos niños sienten miedo y desarrollan una actitud de oposición o rechazo a la defecación. Planificar correctamente cómo y cuándo realizar la retirada del pañal se considera, junto con el establecimiento de unos hábitos dietéticos saludables, como uno de los pilares fundamentales de la prevención del estreñimiento", comenta.

La experta recuerda que debe comenzarse únicamente cuando el niño tenga un patrón de defecación normal y muestre que ya está preparado mediante indicadores fisiológicos, conductuales y del desarrollo. "Si al iniciar el entrenamiento se aprecian signos de inmadurez, es preferible posponerlo", afirma.

De hecho, uno de los aspectos que se ven más afectadas cuando existe estreñimiento es la esfera emocional del niño. "La relación con el entorno escolar e incluso familiar se ve alterada por esta patología. Es un tema tabú para ellos. Por eso cuando mejoran se vuelven más sociables y relajados", añade.
 

3/5/16

Consejos para no afectar su sistema digestivo [3-5-16]


Consejos para no afectar su sistema digestivo

El tracto gastrointestinal tiene principalmente dos funciones: asimilar nutrientes y eliminar residuos. No obstante, para que estas tareas se realicen sin inconvenientes se debe llevar una buena salud digestiva.

En cuanto a las dolencias gastrointestinales que más afectan al país hay que mencionar: la dispepsia (molestia o dolor localizado en la parte alta del abdomen) y la enfermedad por reflujo gastroesofágico, subraya la doctora Julissa Lombardo Quezada, especialista en Gastroenterología y Endoscopia Digestiva.

Para detallar el impacto de estas afecciones, la especialista explica que en la consulta externa de gastroenterología, el 60% de los pacientes acude con molestias relacionadas con esta enfermedad por reflujo gastroesofágico, dispepsia y colon irritable; el 20%, por enfermedades hepáticas; y el otro 20%, por otras causas.

Datos y acciones
Con una buena salud digestiva, se pueden prevenir la obesidad y las patologías asociadas a la obesidad, infecciones gastrointestinales agudas, cáncer de colon, hígado graso, complicaciones asociadas a diabetes mellitus e hipertensión arterial, resalta Lombardo Quezada.

De manera directa o indirecta, todos los órganos sufren cuando no se lleva una correcta salud digestiva, porque el impacto del déficit y el exceso de nutrientes alteran el equilibrio en el trabajo de todos los órganos del cuerpo, recuerda.

En este sentido, el médico general Rubén Rodríguez reitera que como el sistema digestivo está ligado al tema de la alimentación, se vincula de forma directa a "lo que comemos y bebemos".

Rodríguez enumera acciones favorables: debe evitar altos contenidos de azúcares y grasas, porque así tendrá una digestión adecuada; siga un horario regular en las comidas; incremente el consumo de fibra; beba el agua necesaria, no solo cuando tenga sed; evite el estrés a la hora de comer; coma despacio y mastique bien; y modere el consumo de alimentos flatulentos como repollo, apio, cebolla y brócoli, entre otros.

Entonces, una persona va en el camino adecuado si su estilo de vida incluye una alimentación balanceada, ejercicio físico diario y controles de salud adecuados según la edad, sostienen los galenos consultados.
 

20/4/16

Cinco verdades que pueden sorprender sobre el aparato digestivo [20-4-16]


Cinco verdades que pueden sorprender sobre el aparato digestivo

Cuando el estómago de una persona hace ruidos, lo primero que pensamos es que tiene hambre.

Esto no es necesariamente cierto. Según un libro que está causando furor en Alemania puede deberse a que el aparato digestivo está autolimpiándose.

Traducido al español como"La digestión es la cuestión", el libro fue escrito por la microbióloga alemana Giula Enders y revela cómo funciona este órgano.

BBC Mundo le presenta cinco de los hechos que se destacan en el libro.


1 Los jugos digestivos funcionan como detergente en polvo


El intestino delgado tiene una longitud de tres a seis metros y es la parte de nuestro tracto digestivo que más trabaja.

Nos quiere ofrecer tanta superficie como sea posible para absorber los nutrientes de los alimentos, por lo que está lleno de diminutos pliegues, sin ellos, tendría que medir 18 metros para hacer su trabajo.

Nuestros jugos digestivos contienen los mismos agentes que los detergentes en polvo: enzimas digestivas y disolventes de grasa.

Los detergentes para lavar son eficaces en la eliminación de manchas, ya que digieren cualquier sustancia grasa, rica en proteínas o azucarada de la ropa, con ayuda del movimiento del tambor de la lavadora.

Eso es más o menos lo que sucede en nuestro intestino delgado.

Los jugos digestivos descomponen los hidratos de carbono, proteínas y grasas.

Las proteínas y los hidratos de carbono son transportados al torrente sanguíneo a través de la pared intestinal, absorbidos por los vasos sanguíneos, y llevados al hígado.

Aquí, las sustancias peligrosas se destruyen.

La sangre rica en nutrientes fluye entonces desde el hígado directamente al corazón.


2 Un filete permanece en el estómago durante seis horas


Una vez que la comida masticada llega al estómago, las paredes musculares empiezan moverla para descomponerla.

Con un empujón, la comida es lanzada contra la pared del estómago, rebota y cae.

El estómago agita la comida y la muele en partículas pequeñas, la mayoría de menos de 2 mm de diámetro, antes de que pasen al intestino delgado.

Los carbohidratos simples, como el pastel y el azúcar, tardan cerca de dos horas para descomponerse.

Las proteínas y las grasas permanecen en el estómago durante un tiempo considerablemente más largo.

Un filete puede facilmente permanecer en el estómago durante seis horas.

Es por esto que las comidas ricas en carbohidratos nos animan más rápidamente, pero las comidas con mucha carne o grasa nos mantiene llenos por más tiempo.


3 Por qué comer nos hace sentir somnolientos


Una razón por la que nos sentimos cansados y lentos después de comer es que ciertos mensajeros químicos liberados por el cuerpo cuando estamos llenos también estimulan las áreas del cerebro responsables del cansancio.

Este cansancio es tal vez un inconveniente para nuestro cerebro cuando estamos en el trabajo, pero es beneficioso para el intestino delgado.

Este funciona más eficazmente cuando estamos relajados.

La somnolencia significa que la cantidad óptima de energía está disponible para la digestión en lugar de tener que ser utilizada en otros lugares, y nuestra sangre no está llena de hormonas del estrés.


4 Qué significan los ruidos del estómago


Nuestro estómago hace ruido cuando tenemos hambre pero también cuando está en pleno proceso de limpieza.

Alrededor de una hora después de que el intestino delgado ha terminado de digerir, una contracción muscular grande, ruidosa y ondulada barre las sobras desde el estómago hacia el intestino para dejar el estómago vacío y limpio.

Comer entre comidas detiene este proceso.

El picoteo constante significa que no hay tiempo para la limpieza.

Esta es una razón por qué algunos nutricionistas recomiendan un espacio de cinco horas entre las comidas, aunque no hay evidencias científicas que demuestran que el intervalo debe ser precisamente este período de tiempo.


5 ¿Con qué frecuencia debe ir al baño?

El intestino grueso es donde se procesa el resto de comida que no ha sido digerido por el intestino delgado, como la fibra indigestible.

El tiempo de procesamiento de estas sobras es de alrededor de 16 horas.

De este modo, ayuda al cuerpo a extraer las sustancias que incluyen minerales importantes como el calcio, que sólo pueden ser absorbidos adecuadamente aquí.

El tiempo promedio para que la comida vaya del tenedor al baño es de un día - las tripas más rápidas lo logran en ocho horas mientras que las más lentas pueden tardar tres días y medio.

El intestino grueso tiene tres secciones: el colon ascendente, transverso y descendente.

Por lo general, cuando vamos al baño, vaciamos la última sección para llenarse al día siguiente.

Para la mayoría de la gente, el contenido de su intestino grueso es suficiente para una evacuación al día.

Sin embargo, las personas que llenan su intestino grueso con suficiente volumen pueden tener que ir al baño dos o tres veces al día.

Tres cuartas partes de las heces son agua, para asegurar que es lo suficientemente suave para pasar fácilmente.

Una tercera parte de la materia sólida es la bacteria que nuestro cuerpo no necesita más.

Otro tercio se compone de fibra vegetal no digerible, y el tercio restante se compone de sustancias de las que el cuerpo quiere deshacerse como restos de medicamentos, colorantes alimentarios o colesterol.
 

13/4/16

Los frutos secos, las semillas y las palomitas de maíz no aumentan el riesgo de diverticulosis [13-4-16]


Los frutos secos, las semillas y las palomitas de maíz no aumentan el riesgo de diverticulosis

Un estudio contradice la creencia convencional, pero otros expertos señalan que estos alimentos causan dolor en algunas personas

A las personas que tienen enfermedad diverticular, un trastorno digestivo común, se les dice normalmente que eviten comer palomitas de maíz, frutos secos, semillas y maíz para que no tengan ataques dolorosos.
Pero un estudio reciente pone en duda esa creencia convencional. El estudio de más de 47,000 hombres encontró que ingerir esos alimentos no pareció incrementar el riesgo de complicaciones diverticulares o de diverticulosis.

"Encontramos que contrario a las recomendaciones actuales, el consumo de estos alimentos en realidad no aumentaba el riesgo de diverticulosis o sangrado diverticular y que no parecía incrementar el riesgo de desarrollar diverticulosis o sus complicaciones", aseguró la autora principal del estudio, la Dra. Lisa Strate, profesora asistente de medicina en la Facultad de medicina de la Universidad de Washington en Seattle.

Los hallazgos aparecen en la edición del 27 de agosto de la revista Journal of the American Medical Association.

La enfermedad diverticular afecta al colon, la parte del intestino grueso que elimina los desechos. La diverticulosis tiene lugar cuando se forman bolsas, llamadas divertículos, en el colon. Las heces o las bacterias se pueden alojar en estas bolsas. La diverticulosis ocurre cuando las bolsas se inflaman; los síntomas pueden incluir sangrado, infección o bloqueo del sistema digestivo.

Un tercio de los adultos de EE. UU. tiene diverticulosis a los 60 años, aunque la mayoría no experimenta problemas graves. Para los 85, dos tercios de las personas padecen el trastorno, de acuerdo con los U.S. National Institutes of Health.

No se conoce la causa exacta, aunque muchos expertos culpan a una dieta baja en fibra. El esfuerzo muscular durante la defecación puede provocar la formación de bolsas.

El consejo para evitar los frutos secos, las semillas, las palomitas de maíz y el maíz se basa en la creencia de que estos alimentos son más propensos a ocluir las bolsas. Sin embargo, aún no hay una prueba que demuestre esa relación.

Y el estudio de Strate tampoco encontró una relación. En la evaluación de los datos del prolongado Estudio de seguimiento de profesionales de salud, un cohorte de hombres a los que se dio seguimiento entre 1986 y 2004, Strate y colegas analizaron los expedientes médicos cada dos años y la información dietética cada cuatro años. Los hombres tenían entre 40 y 75 años.

A principios del estudio, ninguno tenía diverticulosis ni complicaciones. Dieciocho años más tarde, 801 habían experimentado diverticulosis y 383 sangrado diverticular.

Cuando los autores del estudio compararon los hombres que tenían el consumo más elevado de alimentos como frutos secos con los que tenían el menor consumo, encontraron que los que comían más frutos secos eran de hecho 20 por ciento menos propensos a tener diverticulosis que los que comían menos cantidad. Y los hombres que consumían más palomitas de maíz eran 28 por ciento menos propensos a tener diverticulosis que los que comían la menor cantidad.

No se encontró ninguna relación con el maíz.

Strate cree que las recomendaciones dietéticas de antaño deberían reconsiderarse, aunque advirtió que el suyo era tan sólo un estudio. Strate cree que los hallazgos probablemente apliquen también para las mujeres.

El Dr. Anthony Starpoli, gastroenterólogo tratante del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York, que también está familiarizado con los nuevos hallazgos, dijo que aunque las cifras del estudio eran significativas, los resultados no aplican para todos. "Probablemente exista un subgrupo de personas en los que quizá una dieta más restrictiva les beneficie", apuntó.

Starpoli señaló que aunque la recomendación de evitar los frutos secos, palomitas de maíz y semillas no se basa en estudios científicos, hay personas que experimentan malestar si consumen estos alimentos.

"Si usted es un paciente con enfermedad diverticular conocida y ha experimentado dolor diverticular tras comer frutos secos, palomitas de maíz y semillas según la evaluación de su médico, posiblemente no debería ingerir estos alimentos".
 

12/4/16

Los 9 alimentos que debes comer si quieres que tu estómago no te dé ningún problema [12-4-16]


Los 9 alimentos que debes comer si quieres que tu estómago no te dé ningún problema

¿Comemos con cabeza? En El segundo cerebro (Paidós), el periodista y divulgador especializado en nutrición y gastronomía Miguel Ángel Almodóvar Martín explica por qué todo aquello que pasa por nuestro intestino es importante para nuestro funcionamiento diario e influye de forma determinante en nuestra salud. La semana pasada señalamos tres clases de alimentos que debemos controlar en nuestra dieta si queremos adelgazar y mantenernos saludables. Hoy, resumimos el fragmento en el que Almodóvar explica que alimentos debemos potenciar y descubrir.

1. El agar-agar

El agar-agar es una gelatina vegetal de origen marino. Se obtiene de varias especies de algas. Su uso principal es como medio de cultivo en microbiología. Se emplea en cocina como laxante, espesante, gelificante y como agente aclarador de la cerveza.

El agar-agar es una alternativa a la gelatina animal para quienes llevan una alimentación vegetariana. El que se presenta en polvo y copos es el que contiene mayor proporción de fibra natural, por estar más concentrado, y es el más fácil de utilizar en cocina.

2. El arroz integral

El arroz integral conserva el germen íntegro con la capa de salvado que lo envuelve. Tiene más valor nutritivo que el arroz blanco debido a que el salvado contiene muchos elementos como fibra, vitaminas B1 (tiamina), vitaminas B2 (riboflavina), B3 (niacinamida), vitmaina D, hierro, magnesio, calcio y potasio, elementos que se pierden con la molienda a la que es sometido el arroz blanco.

3. El boniato

Esta raíz contiene grandes cantidades de almidón, vitaminas, fibras (celulosa y pectinas) y minerales, y destaca entre estos el contenido de potasio. Posee gran cantidad de fibra digerible, que acelera el tránsito intestinal, previene el cáncer de colon, controla el nivel de glucosa, reduce el nivel de colesterol y produce sensación de saciedad. Su piel y su pulpa poseen antioxidantes, por lo que previene enfermedades cardiacas, la diabetes y el cáncer.

4. El chucrut

El chucrut se prepara haciendo fermentar las hojas del repollo en agua con sal. A su importante aporte de vitamina C hemos de añadir que es muy rica en minerales como el calcio, el hierro, el fósforo, la vitamina B1, la vitamina B2, el magnesio y la vitamina A. Y sólo aporta de 10 a 20 calorías por cada cien gramos.

Gracias a su fermentación, el chucrut es muy rico asimismo en ácido láctico, que es un elemento muy importante para las bacterias del estómago y los intestinos. Como todos los alimentos fermentados tiene un gran efecto remineralizante y depurativo a la vez.

5. El jengibre

El jengibre es muy útil en dispepsias con náuseas y gastritis leve, como quedó demostrado en un estudio publicado por la prestigiosa revista The Lancet. Asimismo, el jengibre es un estimulante del sistema nervioso central y el sistema nervioso autónomo.

6. La leche de cabra

La leche de cabra aporta proteínas de muy buena calidad. En cuanto a vitaminas y minerales destaca en calcio y vitamina D, sustancias esenciales para la formación de huesos que ayudan a prevenir enfermedades como la osteoporosis. También contiene un aporte destacado de vitamina B2 o riboflavina y de vitamina A.

La grasa de la leche de cabra es más digerible que la de vaca, debido a que sus glóbulos o gotitas de grasa son más pequeños y más fácilmente atacable por los jugos digestivos. Esta ventaja la convierte en una buena opción para niños, ancianos y personas que sufren trastornos gástricos.

7. El kéfir

El kéfir, o yogur búlgaro, es un producto lácteo fermentado probiótico, originario del Cáucaso. Su consumo regular palia todas las patologías gastrointestinales, regula el tránsito intestinal, provumente el peristaltismo del intestino, reduce las flatulencias y fomenta un sistema digestivo saludable.

8. La stevia

La stevia es una planta cuyas hojas son ricas en una sustancia llamada esteviósido, que es entre diez y treinta veces más dulce que el azúcar. Regula los niveles de azúcar en sangre, por lo que es muy recomendable para diabéticos o personas con riesgo de padecer diabetes tipo B, reduce la presión arterial y agiliza el funcionamiento del aparato digestivo, actúa favorablemente en casos de ansiedad, es diurética y reduce las grasas en personas obesas o con sobrepeso.

9. El tempeh

El tempeh es un alimento procedente de la fermentación de la soja originario de Indonesia. Se elabora a partir de la soja amarilla parcialmente cocinada, a la que posteriormente se le añade un hongo que lo hace fermentar.

Contiene un 19,5% de proteínas de muy alta calidad. Está libre de colesterol y solo contiene un 7,5% de grasas y la gran mayoría no saturadas. Es muy rico en vitaminas del grupo B, en especial B12. Al ser un fermentado, contiene unas enzimas muy beneficiosas para la digestión.
 

10/4/16

¿Por qué nos ruge el estómago? [10-4-16]


¿Por qué nos ruge el estómago?

Son más de las 3 de la tarde. Llevas un día intenso, trabajando. Sin parar quieto. De aquí para allá, y de repente, "grrr", te rugen las tripas.

Seguro que esta escena la has vivido en numerosas ocasiones. Cada cuál más distinta. Y posiblemente, tu pensamiento haya sido siempre el mismo, "vaya, tengo hambre, necesito comer algo". 

¿Cuánto hay de verdad y cuánto de mentira en esta afirmación? Hoy, prepárate a descubrirlo con nosotros.

Como muchos sabrán, el origen de este sonido no guarda demasiado misterio. Se produce como consecuencia de la actividad muscular del estómago y del intestino delgado.

¿Y por qué se produce?. El "rugir de tripas", tal y como lo conocemos, tiene lugar aproximadamente cuando los intestinos y el estómago llevan vacíos algo más de dos horas, siendo el resultado de una producción refleja de ondas de actividad eléctrica, que acaban desencadenando una serie de contracciones. Estas contracciones, son las que general el ruido que nosotros percibimos, y que escuchamos sin problemas y con mayor claridad al no encontrarse amortiguado por el bolo alimenticio. Sin embargo, debemos de precisar, que esta actividad se produce a lo largo de todo el día en el interior de nuestros intestinos.

De este modo, podemos entender que el sonido no se produce a consecuencia de tener hambre. Por el contrario, se puede generar a cualquier hora del día como bien hemos mencionado, ya que las paredes de nuestro tracto intestinal trabajan de forma incesante, contrayéndose, para mezclar e impulsar los alimentos digeridos en dirección hacia el ano, en un movimiento conocido como peristalsis.

Por supuesto, si podemos recalcar que el grado de actividad varía según las horas, pero en definitiva, los sonidos que escuchamos no se producen porque tengamos más o menos hambre, sino como resultado del desplazamiento de alimentos sólidos, líquidos y gases, que cuando tenemos el estómago vacío podemos escuchar con mayor precisión y, quizás precisamente por ello, por tener el estómago vacío cuando los escuchamos con mayor nitidez, inconscientemente tendemos a crear una relación entre el hambre y este peculiar rugido intestinal.


9/4/16

Malestar estomacal [9-4-16]


Malestar estomacal

Es muy común que cuando comienza la temporada de verano se presenten enfermedades del estómago. Una de las causas es la alta temperatura, que desarrollan con más facilidad algunos microorganismos en las comidas, lo que provoca diarrea, vómitos, dolor de cabeza y fiebre, afirmó el Prof. Dr. José Gómez Cantore (*).  

La mayoría de las enfermedades provocadas por los alimentos se deben a que la persona consume algo que contiene ciertos tipos de bacterias o virus. Después de haber ingerido, los microorganismos continúan desarrollándose, y causan la infección. El agua también puede causar enfermedades si contienen toxinas producidas por las bacterias.  

Los niños pequeños, los ancianos, las mujeres embarazadas (por el riesgo para el feto) y las personas con enfermedades crónicas o graves, cuyos sistemas inmunológicos están debilitados son especialmente vulnerables a estas infecciones.  

Síntomas  

Dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarrea moderada a intensa, pérdida de apetito, escalofríos, piel fría y húmeda, sudoración excesiva, fiebre, incontinencia de heces, dolores musculares.  

¿Cuánto tiempo se presentan los síntomas?  

Tomadas las medidas adecuadas, los síntomas no deberían durar más de dos días, pero si la situación empeora y aparece sangre o mucosidad en las evacuaciones, fiebre elevada, boca seca y mareos se debe consultar al médico.  

Causas  

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que las principales causas de las enfermedades por transmisión alimentaria son:  

- Conservación de alimentos en recipientes muy grandes o alimentos dejados a temperatura ambiente.  
  
- Intervalo de varias horas entre preparación y consumo de los alimentos.  

- Cocción insuficiente, es decir, servir alimentos semicrudos.  

- Manipulación de alimentos por personas infectadas.  

- Falta de limpieza del equipo y utensilios de cocina.  

- Frutas y verduras regadas con aguas contaminadas por estiércol de animales o alcantarillado humano.  
 
- El consumo de alimentos crudos de origen animal que son los que tienen más probabilidades de estar contaminados (carnes de vacuno y pollo, huevos, mariscos y leches no pasteurizadas).  
 

7/4/16

Qué debes comer para tener un intestino sano



Qué debes comer para tener un intestino sano

Cuando tu intestino está hinchado o bloqueado, su mal funcionamiento afecta al resto de tu cuerpo. Por eso, mantener nuestra flora intestinal bajo control es fundamental no sólo para estar sanos, sino también de buen humor.


t13.cl

La función intestinal es primordial para tener una buena salud y prevenir enfermedades.

Ya lo decía hace unos cuantos siglos el médico griego Hipócrates (469-370 a.C.), y los doctores de nuestra época lo vuelven a confirmar.

"Los microbios que viven en nuestro intestino desde que nacemos tienen una enorme importancia en casi cada aspecto de nuestro ser", le dice a la BBC el doctor Eran Elinav.

El experto le explicó a Saleyha Ahsan, del programa de la BBC "Trust Me, I'm a doctor" ("Confía en mí, soy doctor") , que las bacterias de nuestros intestinos son casi como nuestra huella dactilar, pues es algo "único en cada individuo".

Es importante, por lo tanto, tener en cuenta la diversidad de estos microorganismos a la hora de elaborar una dieta.

La comida que ingieres no sólo te aporta nutrientes, sino que además, alimenta a las bacterias que viven en tu organismo.

Entonces, ¿cómo debemos alimentarnos para mantener nuestro intestino sano?

Cada persona es diferente, pero si quieres mejorar tu digestión, perder peso o, simplemente, cuidar de tu estado de salud general hay algunos principios fundamentales que se pueden aplicar a todo el mundo.

Estos son algunos de los alimentos que los expertos recomiendan:


Vegetales


Un intestino sano tiene una gran variedad de microbios, cada uno de los cuales prefiere diferentes alimentos.

"Hay miles de cientos de especies (de microbios) en nuestros intestinos que son responsables de nuestra salud", explica Tim Spector, profesor de Epidemiología Genética en el King's College de Londres, Reino Unido, y director del proyectoBritish Gut ("Las tripas inglesas"), que analiza la influencia de las bacterias intestinales en nuestro bienestar.El experto –y la comunidad médica, en general– recomienda ingerir vegetales para alimentar adecuadamente a esas bacterias.

Las alcachofas, la achicoria, la lechuga, el estragón o el salsifí, así como lospuerros, chalotes, cebollas, ajo y espárragos, son particularmente beneficiosos para la microbiota.


Fibra

También es aconsejable seguir una dieta rica en fibra.

Sin embargo, la mayoría de la gente incluye en su dieta menos fibra de la que debería.

Frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales alimentan a las bacterias de nuestro intestino de forma saludable.Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) de Estados Unidos explican que "la fibra dietética agrega volumen a la dieta y te hace sentir más lleno más rápidamente, ayudándote a controlar el peso".

"Ayuda a la digestión y a prevenir el estreñimiento. Es aconsejable agregarla a la dieta poco a poco; incrementar el consumo de fibra muy rápidamente puede provocar gases y cólicos", agregan los especialistas.


Probióticos

Los alimentos probióticos, como el yogur, pueden fomentar el desarrollo de algunos microbios buenos para nuestros intestinos, pues permanecen activos y contribuyen al equilibrio de la flora intestinal.Según el neurólogo David Perlmutter, coautor de Brain and Gut ("Cerebro e intestino"), "el consumo de prebióticos y probióticos mejora la salud intestinaly previene la inflamación, a través de cambios mejorables en el microbioma".

Perlmuter recomienda especialmente un tipo de probióticos, el Lactobacillus plantarum, por su "probada efectividad a la hora de permeabilizar las paredes del intestino".

Pero probióticos y prebióticos, aunque suenen parecido, no son lo mismo: los primeros se refieren a microorganismos vivos que viven activos en el intestino, mientras que los segundos son sustancias no orgánicas, que favorecen el desarrollo de los probióticos.


Aceite extra virgen

Algunos especialistas aconsejan elegir aceite virgen extra siempre que sea posible.

Este tipo de aceite contiene el número más elevado de polifenoles, beneficiosos para los microbios de nuestro interior.

"El aceite virgen 'normal' no muestra ningún beneficio; tiene que ser aceite virgen extra", explica Spector.

"El aceite de oliva virgen extra, especialmente extraído en frío, tiene unos 30 polifenoles que actúan como antioxidantes, lo cual reduce la inflamación y ayuda a reducir los efectos del envejecimiento, especialmente en el corazón y en el cerebro".

Estos polifenoles actúan también en nuestras bacterias intestinales, alimentándolas y produciendo sustancias que amortiguan la inflamación y ayudan a nuestro sistema inmunológico.


Menos antibióticos

Gran parte de la comunidad científica concuerda en el uso excesivo de antibióticos ha llevado a una modificación de la microbioma que los expertos vinculan a unincremento en alergias, por ejemplo, el asma.

Los antibióticos matan tanto las bacterias "buenas" como las "malas".

Y, en casos extremos, pueden tener un efecto muy negativo.

Catherine Duff, una estadounidense de 57 años, estuvo cerca de la muerte por esta causa.

"Me deshidrataba en forma severa frecuentemente, y eso afectó a mis riñones", le contó Duff a BBC Mundo.Cada vez que Duff tomaba antibióticos, por pequeña que fuera la dosis (aún en gotas para los ojos), volvía a ocurrir.

En cualquier caso, si necesitas tomarlos, asegúrate de que ingieres suficientes alimentos que protejan tus bacterias intestinales, aconsejan los médicos.


Menos comida basura

Si tu dieta es baja en fibra, un repentino aumento puede causar inflamación.

Pero esto es menos probable si haces los cambios de manera gradual y si bebes algo más de agua.

En cualquier caso, tal y como explica Spector en su libro The Diet Myth: The real science behind what we eat ("El mito de la dieta: la verdadera ciencia detrás de lo que comemos"), lo que más daña las bacterias de nuestro intestino es la comida basura.

Con ayuda de su hijo Tom, Spector dirigió un experimento: su hijo se alimentó de comida de McDonald's durante 10 días.

Y los resultados fueron, cuanto menos reveladores: la diversidad de su microbioma se redujo en un 40%, reemplazando las bacterias "buenas" por otras que causan inflamación.

Es importante, en general, evitar alimentos altamente procesados, pues contienen ingredientes que, o bien eliminan las bacterias "buenas", o incrementan las "malas".

Y debemos cuidar bien a estas bacterias "buenas" para que éstas, a su vez, cuiden de nosotros (y de nuestro intestino).